RUPTURA DE PAREJA

Para entender una ruptura amorosa debemos conocer qué significa y qué supone para las personas que mantienen una relación de pareja.

La pareja puede percibirse como un tercero, los miembros de esta comparten vivencias, proyectos, emociones. Así sus integrantes forman un tercer ente el cual se nutre de sus conductas, aprendizajes, deseos y va evolucionando conjuntamente con los miembros que la forman.

Por tanto, la pareja es una estructura semipermeable separada del grupo social al que pertenecen sus miembros, esto se traduce en que esta consta de su propia capa que excluye a todos los demás y por eso puede crear su propia identidad como tercero. De ahí viene la importancia de realizar actividades solo con la pareja o llegar a conocer gestos y expresiones de esta sin necesidad de una comunicación verbal.

De esta forma teniendo en cuenta lo descrito, la pareja se transforma en un nicho donde las personas llegan a desarrollar parte de su intimidad, e identidad, incluyendo la sexualidad, los proyectos a largo plazo, donde buscan y encuentran el apoyo reciproco etc… Por consiguiente, en las parejas se dan relaciones simétricas de igualdad, objetivos y deseos a menudo comunes y suelen ser de libre elección, pudiendo elegir a la persona que va a ostentar el cargo de pareja.

No hay una única manera de ser pareja, ya que cada cual vive esta experiencia de una forma única y diferenciada a la de los demás. Los limites de donde empieza y acaba son difusos, consecuentemente podemos hablar de parejas ya que cada una puede aportar algo al concepto global que todos compartimos.

A pesar de considerarse un constructo difícil de definir y haber tantas parejas como personas que las forman, podemos hablar de tres conceptos que se relacionan con las personas que comparten una vinculación romántica: intimidad, deseo y compromiso. Y son estos tres conceptos y lo que implican cuando se desarrollan durante un tiempo los que suponen un cambio abrupto en las personas que pasan por una ruptura de pareja, ya que puede suponer una perdida del vínculo de apego y de parte de las estructuras que definían a esos sujetos (objetivos comunes, proyectos, amigos, aficiones…).

Aunque la pareja es una fuente de seguridad y apego, no está exenta de amenazas que pueden suponer su perdida, tales como: celos, falta de metas conjuntas, problemas en la comunicación, desajustes en el compromiso o problemas eróticos. Todas estas dificultades pueden desembocar en una ruptura de pareja, la cual deja sentimientos de tristeza, ansiedad, inseguridad, culpa, falta de autoestima, dependencia emocional etc…

Cabe destacar que una ruptura amorosa puede relacionarse de forma clara con un proceso de duelo, ya que este implica los sentimientos negativos tras una perdida relevante para la persona. Así, este se describe mediante la experimentación de síntomas depresivos o ansiosos.

Perder una pareja puede suponer en algunos casos una de las experiencias más doloras en la vida de las personas, de acuerdo con esto es bastante frecuente que se experimenten sentimientos asociados a la tristeza, falta de sueño, y de concentración y en algunos casos recurrir al alcohol y a las drogas, además de pensamientos o intentos autolíticos.

 

CONSEJOS PARA SUPERAR UNA RUPTURA

 

Dentro de las pautas para superar una ruptura, podemos encontrar las siguientes:

Debido a toda la carga emocional que experimentamos durante esta etapa de ruptura algo muy beneficioso es ventilación emocional, la expresión de todas las emociones que contenemos dentro, sabiendo que poco a poco irán reduciendo su nivel de malestar y haciéndose cada vez menos descontroladas.

Unido a esto, contar con un grupo de amistades o familiares con los que poder hablar nos será sumamente beneficioso, tanto para la gestión emocional, como para la realización de actividades agradables con ellos. Quizá en un primer momento no nos apetezca reunirnos con nuestro grupo social, pero llevar a cabo el primer paso hará que los siguientes sean mucho más sencillos, así que es importante asistir a las reuniones o planes que vayan surgiendo.

 

Por otro lado, realizar actividades nuevas gratificantes o simplemente recuperarlas puede suponer una disminución de los sentimientos desagradables. De esta forma tómate tu tiempo para pensar y analizar qué puede hacerte feliz o qué te gustaría probar o aprender y llévalo a cabo.

Este momento es uno muy adecuado para pensar en ti, mimarte y tomar parte del tiempo libre para preocuparte por ti mismo y realizar actividades centradas en ti y en tu bienestar personal.

 

Proponerte metas a medio y largo plazo, elaborar proyectos profesionales o personales, elaborar planes de futuro… te mantendrá concentrado e interesado en nuevas habilidades o formación, la cual supondrá un importante beneficio para tu autonomía y autoestima, esto es muy importante ya que puede verse mermada después de una ruptura de pareja. Así, construir de nuevo nuestro autoconcepto será una de las metas más importantes, realizando actividades que nos llenen y consiguiendo los logros que poco a poco vayamos planteándonos, siempre teniendo en cuenta realizar acciones realistas y alcanzables en periodos más o menos cortos de tiempo.

En algunos casos las estrategias orientadas a la evitación pueden ser beneficiosas, ya que evadir un problema el cual no tiene una solución controlada por uno mismo puede ayudar al bienestar psicológico. Por esta razón, conductas como evitar llamar o coger el teléfono a tu expareja, evitar el contacto con ella durante los periodos más cercanos a la ruptura y evitar rememorar mediante fotos, objetos… a esta pueden servir para superar antes los sentimientos de ansiedad y tristeza.

Concluyendo, son muy importantes las conductas y acciones llevadas a cabo durante este momento, sobre todo las centradas en uno mismo, aquellas que nos proporcionan felicidad y seguridad en nosotros; pero es igual de importante los pensamiento respecto a este fenómeno, entendiendo que nadie es posesión de nadie y que tenemos libre elección, tanto para la búsqueda de una pareja como para terminar con esa relación; que hay situaciones permanentes y otras que no lo son y que en muchos casos no tenemos el control de las mismas sino que se mueven a la vez que otras variables, las cuales son imposibles de predecir.

Flor Maria Perez Paredes. Enero 2020

 

BIBLIOGRAFÍA:

Barajas Marquez, M.W., Cruz del Castillo, C., Fuentes, J., (2017) Caracterización de una ruptura de pareja en universitarios y diferencias en la evaluación cognoscitiva del evento. Journal of behavior. Health and Social Issues 9, 99-104

García, F. E., & Ilabaca Martínez, D. (2013). Ruptura de pareja, afrontamiento y bienestar psicológico en adultos jóvenes. Ajayu Órgano de Difusión Científica del Departamento de Psicología UCBSP11(2), 42-60.

Márquez, M. W. B., Forteza, C. F. G., del Castillo, C. C., & García, R. R. (2012). El significado psicológico de una ruptura de pareja significativa en jóvenes universitarios. Psicología iberoamericana20(2), 26-32.

 

 

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